El valor del arte desaparece en este mundo.
La creatividad ya no se busca, por lo que ya no se encuentra.

Hemos perdido ese sentimiento rebelde y critico que las calles inspiran.
La mayoría de lo que comemos, escuchamos y jugamos, es aburrido, vacío y sin alma. Todo se hace, no con cuidado, sino con reglas de marketing, y el resultado no nos emociona.
La mayoría de nosotros no tiene gusto en lo que vestimos. La uniformidad de nuestra ropa nos priva de la oportunidad de expresarnos.
No hay ninguna razón por la que deberíamos llevar nombres de marca en nuestras camisetas cuando podríamos estar usando arte.
Sin embargo, habemos muchos que ejercemos nuestra capacidad crítica y de decisión y sabemos que expresar nuestro carácter en nuestra ropa es una vía visible de manifestar nuestra inconformidad.
Estas personas son las que hacen que el mundo sea mejor, que se transforme, que cree y crezca. Estas personas son nuestro público y nuestros diseñadores.
Una de las metas más importantes de UNLINK es hacer que nuestras prendas expresen estas ideas, la forma de entender la vida de estas personas.

También queremos continuar el viejo principio de “Fair Dealing”. Es decir, la práctica de no engañar a nadie, preocuparse por las personas que valoran la marca y liderar a los demás de esta manera, EN LA SOLEDAD SE ENCUENTRA A LA FAMILIA.